El despido Justificado en Guatemala

El despido Justificado en Guatemala es una de las diferentes maneras de dar por la finalizada una relación laboral.

Sin Embargo, existen multiples formas de terminar un contrato de trabajo, llamadas también “formas de terminacion de contrato”.

Las distintas formas de terminar una relación de trabajo tienen en común desvincular al trabajador de la empresa.

Es importante mencionar que en esta forma de terminación, si no existe una causal justificada o si existe pero no se logra documentar fehacientemente, el empleador puede dar por terminado el contrato de trabajo pero le corresponde pagar la indemnización.

Por otro lado, si el despido es documentado y respaldado por una causal de despido, el código de trabajo exime al patrono de pagar la indeminzación.

Derechos del trabajador por despido justificado

El despido injustificado se genera al momento que un trabajador es despedido por una causa ajena a él.

Por ejemplo, si el trabajador es despedido por una reestructuración laboral, esta causa no puede ser considerada como un despido justificado, pues el trabajador no violó ninguna prohibición ni faltó a alguna obligación. Sino que, es el empleador quien decidió prescindir del empleado .

Otro caso común en plazas del Estado es el despido por “vencimiento del contrato“. Estos casos especiales tambien pueden ser objeto de producir un despido injustificado como se explica más adelante.

La indemnización.

Todo trabajador que es despedido por una causa injustificada tiene derecho a la indemnización (también llamada “la liquidación”) y a título de daños y perjuicios, hasta 12 meses de salario por el tiempo que haya dejado de percibir la indemnización.

Asimismo, el trabajador tiene derecho a que se haga efectivo el pago de bono 14, aguinaldo y vacaciones proporcional al momento del despido.

Es importante mencionar que el trabajador tiene derecho de plantear una demanda para la reclamación de indemnización por un plazo máximo de 30 días desde su despido y los derechos irrenunciables por un plazo de 2 años.

Casos especiales.

Tanto como en el Estado y empresas privadas, es común que se simule el contrato de trabajo por uno de servicios profesionales, o bajo la figuras de rengolones como : 022, 029, entre otros.

Con base al código de trabajo, existe un contrato de trabajo entre empleador y empleado si se cumple con las siguientes características.

  • Dependencia continuada: prestación de servicios personales de manera continua, cumpliendo con un horario obligatorio y días asignados de trabajo, de lunes a viernes, por ejemplo.
  • Dirección inmediata órdenes de un jefe de cómo desempeñar el servicio personal
  • Retribución: contraprestación económica.

En conclusión, independientemente de como se le denomine al contrato de trabajo o a la asignación de determinado renglon (por servicios profesionales, renglon 022 o 29) el trabajador tiene derecho a la indemnización por un despido injustificado, si sus condiciones cumplen con lo enunciado anteriormente.

Derechos del empleador por despido justificado.

El código de trabajo establece en el artículo 63 y 64  las obligaciones y prohibiciones de los trabajadores, cuya violación podría generar una causa justificada de despido.

Es importante mencionar que el patrono puede regir y ampliar sus normas (obligaciones y prohibiciones de los trabajadores) bajo un contrato individual de trabajo o un reglamento interno de trabajo.

Esto puede complementar lo que ya está regido en nuestro código de trabajo, y de esta forma ampliar las causales de despido si el patrono así lo considera.

El despido justificado no nos libera que el trabajador decida plantear una demanda ante los juzgados de trabajo.

Sin embargo, nos protege que ante una contingencia futura, el abogado (o Abogados en Guatemala) que le auxilie, tenga las herramientas legales suficientes para poder defender la postura justificada que motivó el despido.

Es necesario observar los beneficios que conllevan la prevención de documentar todo lo relacionado a la relación patrono-trabajador, tales como: contrato individual de trabajo, Reglamento Interno de Trabajo, llamadas de atención, carta de despido, entre otros.

Lo anterior obedece a que nuestra empresa está preparada para enfrentar cualquier conflicto administrativo (Inspección General de Trahajo) o judicial. En consecuencia, esto protege considerablemente los intereses económicos de la empresa, pues las de demandas de caracter laboral suelen ser muy altas e imprevistas para el patrono.